sábado, 12 de noviembre de 2011

2º sesión de APROXIMACIÓN A LA ÓPERA 04/11/11


La ópera francesa – Carmen de Georges Bizet


En nuestra reunión del viernes 4 de Noviembre analizamos la opera francesa y uno de sus títulos mas trascendentes.


La opera seria francesa sobrevive a la influencia arrolladora de la opera italiana  gracias  a su larga tradición de una declamación o canto que respete el texto y por lo tanto las inflexiones propias del idioma francés y además, porque los italianos Cherubini y Spontini trabajaron por la causa de la opera francesa. La que mejor resistió gracias al uso del idioma hablado fue la Opéra Comique que a lo largo del primer ochocientos dio nombres importantes como Grétry o Boïeldieu. Más prolífico e italianista que los anteriores es Daniel-Esprit Auber (1784-1872) que anuncia la grand´opéra a la que se sumaria Adolphe Adam (1803-1856) y luego, el que seria el rey de la Opera de Paris: Jacques Meyerbeer (1791-1864).
La mayoría de los autores desarrollaron una vocalidad dentro del gusto clásico y desarrollaron tímidamente el estilo romántico. El tipo de canto verdiano era considerado nefasto para el arte del canto. Dentro de este panorama artístico se destaca Héctor Berlioz  (1803-1869) que será el autentico exponente del romanticismo. El resto de músicos románticos franceses como el gran Charles Gounod (1818-1893) han sido marcados por el carácter clásico de su formación, la inevitable influencia italiana y un gusto por todo lo exótico. El romanticismo es aceptado cuando es compatible con un espíritu lírico edulcorado y poco violento. La obra de Gounod es importante y se completa con su trascendente labor docente ya que fue profesor de teoría de la música del joven Georges Bizet (1838-1875)
A partir de la dolorosa derrota frente a las tropas alemanas de 1871 surge una prevención inmensa en contra de la contaminación wagneriana de la que se acusa a la mayoría de los compositores de Gounod en adelante. Thomas, director del conservatorio de Paris, Camille Saint-Saëns o el propio Bizet sufrieron este prejuicio absurdo del público y parte de la intelectualidad.
Considerado niño prodigio Bizet ingresa en el conservatorio sin la edad minima gracias a una resolución especialmente firmada por su director el compositor Aubert, teniendo como profesor de composición a Jacques Fromental Halevy,
que a partir del estreno de su ópera "La Judía" fue considerado como uno de los músicos más renombrados de Francia. En el año 1857 Bizet consigue el Premio de Roma, instituido por Napoléon en 1803. Este "Prix de Rome" le permitió estudiar tres años en Italia con ayuda de una beca. Ya era autor de varias composiciones, entre ellas la opereta "El Doctor Milagro". En 1860 llega a Villa Medici Ernest Guiraud con el que traba amistad. Bizet concluye entonces Vasco de Gama y una suite para orquesta, trasladándose de regreso a Paris en Septiembre debido a la precaria salud de su madre.
El 13 de Marzo de 1861 se presenta por primera vez en París "Tannhäuser" que logra una gran impresión en Bizet.
" Los pescadores de perlas" que le había sido encargada en 1861, se estrena por fin en el Teatro Lírico el 29 de Septiembre de 1863; desde entonces Berlioz se convierte en su celoso defensor. Comienza a dedicarse a una nueva ópera "Ivan el Terrible", pero sus necesidades económicas le impiden concentrarse en la obra, sin embargo en carta a un discípulo le anuncia el haber completado la partitura que Luego desaparecería hasta que  en 1951 es encontrada en la biblioteca del conservatorio de Paris.
Bizet ideó diversos proyectos para ópera en 1870, dos de los cuales comenzó, pero no los concluyó (Grisélidis y Clarisse ). Un fragmento de la primera sería incorporada en Carmen: como el aria de Micaela.
La Opéra Comique invita a Bizet a poner música a Namouna de Alfred de Musset, que en la ópera se llamará Diamileh.
El 22 de mayo de 1872 se estrena Diamileh y llega a las diez representaciones. En una carta del 17 de junio, Bizet menciona por primera vez el pedido de la ópera Comique de una ópera cuyo libreto habría de confeccionar el prominente binomio formado por Henri Meilhac y Ludovic Halévy. Se trataba de Carmen .
En 1873 compone la "Obertura Dramática" para orquesta, que tituló "Patrie" Tal vez comenzó a trabajar en Carmen, en otoño. Durante la primavera de 1874 concluye la composición de Carmen. El 2 de Octubre realiza el primer ensayo de entendimiento con la protagonista principal, Célestine Galli-Marié, quien, a partir de su interpretación del papel de Mignon en la ópera homónima de Ambroise Thomas ( 1866 ), pasó a formar parte de las celebridades. Después de centenares de ensayos, retoques y cambios, protestas del coro y de la orquesta que se sentían demasiado exigidos, Carmen se estrena el 3 de marzo de 1875 en la Opéra Comique de París. El 3 de Junio, día en que se completaban las treinta y tres representaciones, Bizet falleció a la edad de treinta y siete años a causa de una afección cardiaca que lo había atacado con frecuencia.
El 23 de Octubre se escuchó, por primera vez, Carmen en idioma alemán, en la ópera Real de Viena. El éxito arrollador, le abrió a la obra las puertas hacia el mundo y significó para Bizet ser reconocido como uno de los grandes compositores de todos los tiempos.


Carmen se estrenó en la Opéra-Comique de París, un coliseo de nivel mediano. Según parece, sus primeros fragmentos fueron recibidos con entusiasmo, en especial por sus melodías pegadizas y por el tema folclórico-romántico ambientado en Sevilla, ciudad que resultaba exótica y atrayente para el público francés. Sin embargo, a medida que avanzaba la representación, la actitud atrevida de Carmen y el tono negro del argumento provocaron el rechazo del público. Carmen no respondía al prototipo de relato romántico y edulcorado, visualmente vistoso y fácil de digerir. El balance final del estreno se puede calificar de fracaso, y con tal sensación murió Bizet.
Tras la muerte de Bizet, su amigo y compositor Ernest Guiraud reemplazó los pasajes hablados originales (característicos de la ópera-cómica) por recitativos. Esta revisión pudo contribuir al éxito de la obra facilitando su difusión, especialmente en algunos teatros extranjeros en los que no se acostumbraba a alternar diálogo y música en una obra lírica, y a la vez permitió que pudiera representarse en la Ópera de París. Sin embargo, esta adaptación ha sido cuestionada, a menudo, por los musicólogos más puristas. Hoy en día, se representan ambas versiones, aunque la original goza de una ligera preferencia.
Como sea, no cabe duda alguna de que esta ópera goza de una gran popularidad que en ningún momento ha quedado desmentida. Está considerada como la ópera francesa más representada en todo el mundo.
Su éxito puede deberse, en parte, a los diferentes cambios que jalonan el libreto: escenas trágicas que contrastan con otros pasajes más ligeros, a veces cómicos (personajes como Frasquita, Mercedes, Dancaire o el Remendado), equilibrados con escenas de algarabía con coros y figurantes, y otras más íntimas en las cuales las solistas pasan a primer plano, etc. Además, la música de Bizet, expresiva, elegante y colorista, su orquestación, sumamente refinada, sus melodías fáciles de memorizar (por ejemplo, no es necesario ser un amante de la música clásica o del bel canto, para acordarse del tema del preludio, la Habanera, o el tema del torero) no son ajenas al éxito alcanzado por esta ópera.

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